
Nana del Abuelo Cubano
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Lyrics
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Yo siempre soñé con tener una niña,
pero la vida eligió otro camino,
me dio dos varones, dos grandes tesoros,
dos hijos que fueron creciendo conmigo.
Y nunca faltaron amor ni abrazos,
ni risas llenando cada rincón,
pero muy adentro quedó aquella ventana,
guardando en silencio una pequeña ilusión.
Y un día, bajito, le pedí a mi santa:
“si ha de venir, que sea niña al llegar,
y si tú quisieras, regálale ojos azules…”
como quien pide un sueño sin saber si vendrá.
Y entonces la vida volvió a sorprenderme,
cuando ya no esperaba pedir nada más,
llegaste tú, Lucía, tan pequeña y serena,
y aquel viejo sueño volvió a despertar.
Y aún no sabemos qué luz hay en tus ojos,
si serán claros o de oscuro color,
pero sean azules, marrones o negros,
vas a tener para siempre mi amor.
Lucía pequeña, mi dulce alegría,
regalo del tiempo que vino hasta mí,
la vida sabía lo que yo sentía
y un día, en silencio, te trajo hasta aquí.
Duerme tranquila, Lucía bonita,
que el abuelo canta cerquita de ti,
hay sueños que esperan toda una vida,
y cuando florecen nos hacen felices.
Tu padre es Adrián, mi hijo primero,
con Cuba latiendo muy dentro de él,
tu madre Cecilia, raíz de esta tierra,
con alma vasca y ternura en la piel.
Y tú llevas dentro dos mares, dos cielos,
dos tierras que aprenden a amarse en ti,
un poco de Cuba, un poco de Euskadi,
y todo un camino por descubrir.
Marielys te mira con ojos de abuela,
y yo no consigo dejar de sonreír,
porque cuando duermes, pequeña y tranquila,
parece que el mundo se detiene por ti.
Lucía pequeña, mi dulce alegría,
regalo del tiempo que vino hasta mí,
la vida sabía lo que yo sentía
y un día, en silencio, te trajo hasta aquí.
Duerme tranquila, Lucía bonita,
que el abuelo canta cerquita de ti,
hay sueños que esperan toda una vida,
y cuando florecen nos hacen felices.
Y cuando seas grande y escuches mi guitarra,
quizás alguien te cuente por qué la escribí:
porque mucho antes de tenerte en mis brazos,
ya había en mi alma un lugar para ti.
No eras aquel sueño que un día guardaba,
eras algo nuevo que no imaginé,
eres mi nieta, mi niña esperada,
mucho más hermoso de lo que soñé.
Duerme, Lucía,
duerme junto a mí,
que Cuba y Euskadi
se abrazan en ti.
Duerme, mi niña,
yo canto por ti,
la vida tardó…
pero te trajo hasta mí.